La abuela Linoiv.


Su receta favorita era la del pastel de queso austriaco. Sobre las cuatro de la tarde todos los niños, incluídos aquellos mayores de catorce años -que ya poseían su cabeza reducida- iban a casa de Linoiv para tomar su ración de pastel con un poco de leche. Como una mosca de patas largas sobre la corriente su mente se mueve en silencio. Recitaba la vieja. El pastel presentaba una forma compacta, con un relleno delicioso y verde, debido al pigmento de clorofila que añadía a la pasta de queso una vez fundida. Los niños disfrutaban comiendo aquel aparente relleno asqueroso, y la abuela se sentía feliz en compañía de los niños obesos de Alright. Con un peso situado entre los 80 – 100 kilogramos. Engullían la comida mientras la vieja repetía continuamente como una mosca de patas largas sobre la corriente su mente se mueve en silencio. Yo le quito las patas a las moscas y Daniel se las come, dijo uno de los niños. Muy bien niño, muy bien, contestaba la vieja.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mimbre. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s