En una taza de café mal curada.


Pasaba las tardes con una taza de café y la televisión encendida. Cambiaba de calzado cada tres horas para no acostumbrarse, y había abandonado la virtud, que tan vital lo hizo en otro tiempo. Su tejado era de cristal, y allí -sobre él-, cagaban las palomas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Mimbre. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a En una taza de café mal curada.

  1. chica_charco dijo:

    pues…
    muy….gonito 🙂

  2. chica_charco dijo:

    pues…
    muy….gonito 🙂

  3. tu querida hermana dijo:

    mmm…esto me recuerda a alguien que se tira todo el día del sofá al ordenador y del ordenador al sofá.
    Si alguien se da por aludido por algo será.
    bueno lo dejo en el aire

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s